Nosotros disfrutamos seguros. Tú decides

Introducción

Las relaciones sexuales entre hombres con frecuencia implican prácticas de penetración anal, estas prácticas llevan consigo un riesgo muy elevado de transmisión del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), tanto para el que penetra como para el que es penetrado aunque para el que penetra el riesgo es menor. Esto unido, en ocasiones, a la carencia de información, la dificultad para negociar el uso del preservativo, las limitaciones en el acceso a las medidas preventivas o la discriminación y marginación por razones de orientación sexual hace de los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH) una población especialmente vulnerable a la infección por el VIH/sida.

La práctica de sexo no protegido es uno de los principales factores de riesgo para la infección por el VIH/sida y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), principalmente sífilis, gonococia, clamidia y herpes genital.

En los primeros años de la epidemia, los HSH disminuyeron sus prácticas de riesgo adoptando diversas medidas preventivas (disminución del número de parejas sexuales, disminución de las prácticas sexuales con penetración, mayor frecuencia de uso del preservativo) frente a la infección por el VIH. Sin embargo, el posible cansancio en el uso del preservativo, el optimismo ante los avances científicos en los tratamientos contra el sida, la falta de información y una vivencia lejana del VIH/sida en los más jóvenes… han supuesto un aumento de las prácticas no seguras debido a una menor percepción de riesgo frente al VIH/sida y otras ITS.

La prevalencia frente al VIH en HSH ha ido aumentando a lo largo de los últimos años, lo que conlleva una mayor probabilidad de tener sexo con un hombre cuyo estado frente al VIH puede ser distinto al tuyo, tanto en el sexo ocasional como en las parejas. De aquí la necesidad de seguir insistiendo en mejorar el conocimiento sobre los mecanismos de transmisión del VIH y las medidas preventivas, las prácticas sexuales de riesgo, el correcto uso del preservativo, y fomentar la detección precoz del VIH y otras ITS.

¿Cómo actúa el VIH?

El VIH actúa sobre nuestro sistema inmunitario destruyendo las defensas del organismo de forma progresiva y haciéndonos vulnerables a las infecciones.

El sida es la fase más grave de infección del VIH: las defensas del organismo están ya muy deterioradas, y aparecen infecciones producidas por gérmenes, parásitos y virus, o algunas variedades de cáncer que en condiciones normales no se producirían.

Muchas personas infectadas por el VIH tienen aspecto saludable y se encuentran bien, especialmente en los primeros años después de haberse infectado.

Una persona es seropositiva desde el momento en que se infecta por el VIH. Se dice que tiene el sida cuando estando infectada por el VIH se encuentra en la fase más grave de la infección. En cualquiera de las fases de la infección por el VIH la transmisión a otras personas es posible si no se adoptan medidas preventivas.

¿Cómo se trasmite el VIH?

Sólo cuatro fluidos, -la sangre, el semen, las secreciones vaginales y, en menor medida, la leche materna-, de las personas infectadas tienen una concentración suficiente de virus como para transmitirlo.

Además, para que se produzca la infección es necesario que el VIH entre en el organismo, y ello únicamente se produce cuando estos fluidos entran en contacto con la sangre o mucosas (revestimiento del interior de la boca, vagina, pene y recto) de una persona.

La infección puede transmitirse por las siguientes prácticas:

  1. Relaciones sexuales con penetración anal o vaginal sin preservativo o sexo oral para quien recibe la eyaculación en la boca. Cuando una persona presenta otras ITS (como gonorrea, sífilis, herpes genital, etc.), el riesgo de infección por VIH aumenta. Una sola práctica de riesgo es suficiente para infectarse. Por tanto, cuantas más prácticas de riesgo se tengan mayor es la probabilidad de infectarse por el VIH u otras ITS.
  2. Uso compartido de jeringas, agujas, otro material de inyección o cualquier instrumento cortante que haya estado en contacto con sangre infectada. Igualmente, el VIH se puede transmitir al compartir los instrumentos que se usan para los tatuajes, la acupuntura, el piercing, la perforación de orejas, etc. si éstos no están desinfectados.
  3. Por vía materno-infantil. Una madre infectada por el VIH puede transmitir el virus a su futuro hijo/a, durante el embarazo, parto o lactancia.

El virus del sida no se transmite en ningún caso…

 

¿Qué significa sexo más seguro?

Significa una reducción muy considerable del riesgo de transmisión sexual de infecciones incluido el VIH. Para ello, es preciso seguir los siguientes principios básicos:

 

¿Cuál es el riesgo de infección por el VIH en una penetración anal?

La penetración anal siempre produce microlesiones (en el ano y en el pene) y supone un alto riesgo de transmisión del VIH y otras ITS. El VIH está presente tanto en el semen como en la sangre, por tanto la transmisión del VIH puede ocurrir por la presencia de sangre sin que exista eyaculación. El riesgo de infección por VIH existe tanto para el que penetra como para el que es penetrado aunque es mayor para el segundo, y aumenta con la presencia de lesiones genitales e ITS.

Si tienes una penetración anal, receptiva o insertiva, con un hombre del que desconoces su estado serológico con respecto al VIH o sois una pareja serodiscordante (uno positivo y otro negativo al VIH), usa correctamente un preservativo (desde el principio de la penetración) junto a un lubricante no graso (soluble en agua). Los lubricantes grasos (cremas corporales, vaselina, mantequilla, etc.) dañan el preservativo y podría romperse.

¿Cuál es el riesgo de infección por el VIH a través del sexo oral (felación)?

El sexo oral es una práctica más segura que la penetración anal sin preservativo de cara a la infección por el VIH. Sin embargo, no está exenta de riesgo y la transmisión del VIH puede ocurrir cuando te eyaculan en la boca.

El riesgo de adquirir gonorrea o sífilis en una felación es mucho mayor que para el VIH.

Para no infectarte por el VIH durante una felación, podéis usar un preservativo o evitar la eyaculación en la boca.

Es importante no cepillarte los dientes antes de esta práctica para evitar que se produzcan lesiones en la boca.

Avisa a tu compañero sexual, antes de realizar esta práctica, que no deseas que te eyacule en la boca.

Si se produjera, no te tragues el semen y enjuágate la boca sólo con agua, nunca con productos abrasivos (enjuagues bucales, alcohol…)

¿Quién es el responsable de prevenir la transmisión del VIH?

La responsabilidad de evitar la transmisión del VIH y del cuidado de la salud sexual corresponde a cada persona. No podemos esperar que sea el otro el que tome la decisión sobre nuestra propia salud.

Son muchos los hombres que no saben que están infectados ya que no se han realizado la prueba del VIH/sida o que habiéndosela hecho resultaron negativos y han tenido prácticas de riesgo después del diagnóstico.

Algunos hombres sabiéndose positivos pueden realizar prácticas de riesgo por diferentes razones: consideran que su pareja sexual es seropositiva puesto que no pide usar el preservativo, creen que el VIH no se transmite porque su carga viral es indetectable, esperan que sea el otro el que tome la decisión sobre el sexo más seguro o bien no tienen en cuenta la reinfección cuando tienen sexo con otro seropositivo.

La vivencia de la seropositividad o la sexualidad puede ser muy compleja ya que hay muchos factores implicados: miedo al estigma, la discriminación dentro y fuera del colectivo gay…

Estas situaciones ponen en evidencia varias cuestiones:

 

La responsabilidad de la prevención no puede ser sólo del seropositivo. La prevención del VIH/sida es una responsabilidad individual y compartida que supone un compromiso personal y colectivo.

¿Cómo se puede saber si una persona está infectada por el VIH?

La prueba del VIH/sida es la única forma fiable de saber si una persona está o no infectada por el VIH.

Consiste en un análisis de sangre que detecta los anticuerpos que, transcurridos tres meses, el organismo ha producido en respuesta al VIH.

La prueba del VIH/sida no te la pueden hacer sin tu permiso, puede ser anónima y su resultado es confidencial. Esta prueba es gratuita en todos los centros sanitarios de la red pública. Además, en los centros de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) no te pedirán la tarjeta sanitaria.

Si el resultado de la prueba del VIH/sida es positivo, conocerlo te permitirá beneficiarte lo antes posible de un seguimiento médico, acceder a un tratamiento eficaz que mejora la calidad de vida y aumenta la supervivencia, y adoptar las medidas necesarias para evitar la transmisión de la infección.

Si el resultado de la prueba del VIH/sida es negativo, conocerlo te permitirá decidir cómo cuidar tu salud sexual y cómo protegerte frente al VIH y otras ITS. Aunque hayas tenido prácticas de riesgo, un resultado negativo no significa que seas invulnerable al VIH.

Es importante que te hagas esta prueba si tus prácticas sexuales no han sido seguras o si quieres dejar de usar el preservativo con tu pareja siempre que ambos seáis VIH negativos.

¿Qué es la profilaxis post exposición?(PPE)

La PPE consiste en un tratamiento con fármacos antirretrovirales después de una posible exposición al VIH, por ejemplo, haber sido penetrado con eyaculación por un hombre VIH positivo sin condón o con rotura del mismo.

Estos fármacos sólo deben tomarse de forma excepcional una vez que médico y paciente lo hayan decidido conjuntamente valorando los riesgos y beneficios. Son gratuitos y se dan en el hospital.

Este tratamiento dura 28 días, no garantiza que la infección no se produzca y puede tener riesgos y efectos secundarios para la salud. Debe iniciarse lo antes posible y siempre antes de 72 horas tras la exposición.

La PPE sólo se aconseja en personas con una exposición de riesgo esporádica y excepcional. Está desaconsejada cuando las prácticas de riesgo para el VIH son repetidas.

Recuerda:

 

Cuando practiques sexo…

 

CAMPAÑA DE PREVENCIÓN DEL VIH/SIDA/ITS
Teléfonos de información gratuita:
900 ROSA 900 601 601
CRUZ ROJA 900 111 000
www.msc.es