Notas de Prensa

Las autoridades sanitarias alertan de los riesgos de la automedicación y el uso inadecuado de los antibióticos

  • Día Europeo del Uso Prudente de los Antibióticos
  • Alrededor de 25.000 pacientes mueren cada año en la UE por una infección causada por bacterias multirresistentes
  • En el origen del problema se encuentra el uso inadecuado y el abuso de los antibióticos, que generan un rápido aumento de las resistencias bacterianas y les hacen perder eficacia
  • Sanidad cuenta con el Plan Estratégico de Acción para reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencias a los antimicrobianos para combatir este fenómeno
  • La Organización Mundial de la Salud sitúa a España entre los países en los que los farmacéuticos juegan un buen papel para fomentar el buen uso de los antibióticos

18 de noviembre de 2014. En poco menos de cien años se ha pasado de la promesa de un mundo sin infecciones bacterianas al riesgo serio de no disponer de alternativas de tratamiento antibiótico frente algunas de estas infecciones. Así se ha puesto de manifiesto hoy en la Jornada sobre el uso prudente de los antibióticos, organizada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) coincidiendo con el Día Europeo para el Uso Prudente de estos medicamentos. La secretaria  general de sanidad y consumo y presidenta de la AEMPS, Pilar Farjas, ha clausurado esta jornada, que ha tenido como objetivo concienciar de los riesgos asociados al uso indebido de los antibióticos y hacer un llamamiento al uso responsable, tanto en salud humana como animal.

Durante la jornada, y de la mano de profesionales sanitarios de distintos ámbitos (salud humana y veterinaria, salud pública y administraciones sanitarias), se ha debatido sobre cómo combatir la amenaza que suponen las resistencias a los antibióticos y se han repasado algunas de las actividades que se están desarrollando para reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencias a los antibióticos tanto en Europa como en España, actividades entre las que ocupa un lugar destacado el Plan estratégico y de acción para reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencias a los antimicrobianos.

La amenaza de la resistencia a los antibióticos es seria. La falta de respuesta  a los antibióticos tradicionales en las infecciones causadas por bacterias resistentes se traduce en una prolongación de la enfermedad e incluso en la muerte del paciente. Se estiman en más de 25.000 las muertes anuales en la Unión Europea con esta causa. Nos enfrentamos a infecciones por bacterias con riesgo de convertirse en clínicamente incontrolables, retornando a la era preantibiótica tanto en medicina humana como veterinaria.

En el origen del problema se encuentra el uso inadecuado y el abuso en el consumo de los antibióticos. Dicho uso inadecuado genera un rápido aumento de las resistencias bacterianas y, por consiguiente, una pérdida de la eficacia de estos medicamentos en el tratamiento de algunas infecciones. Uno de los ejemplos del uso inadecuado es la automedicación  y  el uso fuera de indicación.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recientemente ha alertado sobre la venta de antibióticos sin receta en algunos países de la Unión Europea, sitúa a España entre los países que son un buen ejemplo del papel que los farmacéuticos deben jugar para fomentar el uso correcto de estos medicamentos.

Por todo ello, la AEMPS, en coordinación con la Comisión Europea, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y el Instituto de Salud Carlos III, se ha querido sumar a la iniciativa del día europeo para el uso prudente de los antibióticos, con la intención de concienciar a ciudadanos y profesionales acerca de la necesidad de un uso prudente de los antibióticos de cara a preservar su utilidad.

Mediante esta jornada se ha tratado de movilizar de forma sostenida y firme a todos aquellos que tienen algo que ver con el ciclo de vida de los antibióticos, conciliando la calidad de la atención individual de los pacientes con el mandato colectivo de preservar un bien escaso y de difícil renovación.

Son muchos los que tienen que participar de esta tarea. La población, los pacientes y sus familiares, comprendiendo que los antibióticos no curan todas las enfermedades y que el uso incorrecto de los antibióticos puede comprometer su eficacia el día en que se necesitan;  los profesionales sanitarios y socio-sanitarios, a nivel global y en cada una de las esferas asistenciales en la que desarrollan su trabajo, para que usen de forma juiciosa estos recursos terapéuticos y estructuren sus acciones para prevenir y controlar la propagación de bacterias multirresistentes; los investigadores y compañías farmacéuticas, para garantizar el desarrollo de nuevos antibióticos y comprender mejor los fenómenos de resistencia; los expertos que trabajan conjuntamente para informar de las decisiones sobre salud pública y salud animal en el ámbito del uso de los antibióticos y la lucha contra las resistencias bacterianas así como las administraciones públicas centrales y autonómicas, de sanidad humana y veterinaria, a quienes corresponde el impulso político y la consistencia de las acciones.

En esta línea, se ha desarrollado el Plan estratégico y de acción para reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencias a los antimicrobianos. El plan se estructura en seis líneas estratégicas, comunes para la sanidad humana y veterinaria, subdivididas en medidas y acciones concretas.

Las líneas estratégicas y las acciones a desarrollar se han diseñado considerando el hecho de que la selección y diseminación de resistencias a los antibióticos son un problema complejo y multifactorial, con múltiples afectados. Debido a esta complejidad, la implantación de medidas aisladas o mal coordinadas no es eficaz, siendo imprescindible la instauración de programas a escala nacional, con respuestas multisectoriales, para poder afrontar con probabilidades de éxito el control del riesgo derivado de la aparición de resistencias.

Durante la jornada se informó del grado de desarrollo en el que se encuentran cada una de estas estrategias y actividades para reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencias a los antimicrobianos tanto en Europa como en España.

Igualmente, durante la mesa redonda dedicada a la automedicación con antibióticos, se hizo hincapié en que el buen uso de los antibióticos es una prioridad mundial de salud, y se trató de identificar los principales problemas que llevan tanto a los profesionales como a la población a hacer un uso equivocado de estos.