Notas de Prensa

La secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad inaugura la producción de la poli-píldora cardiovascular, “ejemplo de lo que se consigue cuando se invierte en investigación en salud e innovación farmacéutica”

  • Inaugura la producción de la poli-píldora cardiovascular
  • Susana Camarero asiste, junto al director del CNIC Valentín Fuster, a la producción de la poli-píldora cardiovascular, un medicamento de origen español y fruto de la colaboración público-privada
  • Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte en todo el mundo. El nuevo medicamento contribuirá a mejorar la prevención secundaria de infartos, pues simplifica el tratamiento y reduce costes

22 de septiembre de 2014. A pesar de los avances alcanzados por la Medicina en los últimos años, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en todo el mundo. Los costes que generan en términos económicos, sociales y humanos “continúan siendo enormes, y España no es una excepción”. La buena noticia es que, gracias a la colaboración entre una entidad pública de investigación y la industria, hoy contamos con más alternativas para mejorar la prevención. Así lo ha explicado hoy la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero, durante su visita a la planta de producción de la denominada “poli-píldora cardiovascular”.

La secretaria de Estado ha asistido, junto con el director del Centro Nacional de Investigación Cardiovascular (CNIC), a la primera producción de este medicamento, en los Laboratorios Ferrer, en Sant Cugat del Vallés (Barcelona). El nuevo fármaco, que resulta de la unión de tres medicamentos para la prevención secundaria de infartos, es fruto de la colaboración público-privada entre ambas instituciones. En palabras de Camarero, “un excelente ejemplo de lo que se consigue en nuestro país cuando se invierte de forma coordinada en investigación en salud e innovación farmacéutica”.

En su intervención, tras el recorrido por la planta de producción, ha destacado que las enfermedades cardiovasculares “son objetivo prioritario de acción” en el Sistema nacional de Salud. Por eso, están incluidas en tres de las Estrategias en Salud: la Estrategia en Ictus, la Estrategia en Cardiopatía Isquémica y también la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad.

“Hoy sabemos que el control de los factores de riesgo (tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado o falta de ejercicio) reduce la probabilidad de padecer estas enfermedades”, ha explicado, pero “cuando ya han ocurrido”, y aunque los hábitos saludables mejoren el pronóstico, es preciso emplear medicación para evitar un segundo episodio. Esto requiere “una compleja batería farmacológica que, obviamente, exige esfuerzo y voluntad”.

Por ello, “mejorar la adherencia en este tipo de tratamientos y un cumplimiento apropiado de la medicación reduce significativamente la mortalidad”, ha señalado.

Susana Camarero ha felicitado por este proyecto al doctor Fuster y a su equipo del CNIC, así como a Ferrer Internacional. Sobre la industria farmacéutica, la ministra ha destacado que el Gobierno reconoce su vocación de liderazgo en investigación y desarrollo. Por eso, ha adoptado un marco regulatorio estable y predecible en el que las empresas puedan incrementar su esfuerzo inversor en España. Pero también un marco de estabilidad económica y presupuestaria para hacer compatibles la sostenibilidad del sistema y el acceso de los pacientes “a los tratamientos más innovadores”.

En este sentido, ha señalado que el Gobierno lleva más de dos años impulsando reformas ambiciosas, como la reforma sanitaria, configurando un sistema de salud que esté preparado para responder a retos derivados del envejecimiento y la cronicidad. Pero también a retos “que ponen a prueba nuestras capacidades ante amenazas de enfermedades globales”. Y, fundamentalmente, preparar nuestro sistema para la cada vez mayor importancia de la medicina personalizada, en la que el paciente sea el centro de toda actuación. En esta visión de la sanidad, ha señalado “la industria farmacéutica tiene un papel estratégico”.

LA POLI-PÍLDORA PARA PREVENIR INFARTOS

La poli-píldora, que se comercializará en España bajo el nombre de Trinomia, contiene en una misma cápsula ácido acetilsalicílico un antiagregante (aspirina), atorvastatina (para el colesterol) y ramipril (un principio activo empleado para el control de la hipertensión).

Hace unos años, algunos investigadores concibieron la idea de unir tres o más de estos medicamentos en una sola cápsula con el fin de reducir el número de pastillas que deben tomarse los pacientes cada día, simplificar el tratamiento, mejorando la adherencia, y reducir el coste. La idea fue acogida con escepticismo por muchos médicos y por la industria farmacéutica, ya que no es sencillo desde el punto de vista técnico juntar medicamentos en una sola preparación. De hecho la idea de una poli-píldora para prevención cardiovascular no parecía progresar.

En 2006, Valentín Fuster, tras constatar personalmente que en algunos países emergentes la prevención cardiovascular era muy deficiente por el coste y escasez de los medicamentos, consideró llegado el momento de comenzar el desarrollo de una poli-píldora. Ésta podría no sólo simplificar el tratamiento sino abaratarlo y hacerlo asequible en esos países emergentes.

Para demostrar científicamente la ventaja de una sola toma en lugar de varias para que el paciente cumpla con la medicación, se ha llevado a cabo el estudio FOCUS, que el Dr. Fuster ha dirigido en Argentina, Brasil, Italia, Paraguay y España.

La Comisión Europea ha recomendado su aprobación y en España se ha aprobado su inclusión en la cartera de medicamentos financiados el pasado 1 de septiembre. Los resultados de  la poli-píldora se presentaron el 2 de septiembre en una sesión especial del Congreso Europeo de Cardiología y evidencian que, comparando el uso de los tres medicamentos por separado con el uso de la poli-píldora, la adherencia aumenta notablemente en la prevención secundaria tras el infarto de miocardio.